Festival de Tradiciones de Viñales: por un turismo comunitario sostenible

04 de Diciembre de 2019 4:02pm
Alina Tiel
Festival de Tradiciones de Viñales: por un turismo comunitario sostenible

Participar en la I Edición del Festival de Tradiciones: Viñales, Valle Vivo, fue un gustazo para Excelencias. Dedicado al 20 aniversario de la Declaratoria del Valle de Viñales como Paisaje Cultural en la Lista de Patrimonio Mundial, en el evento estuvieron representados la gastronomía, la artesanía, la música, los bailes populares y los juegos tradicionales locales.

La concentración de fenómenos geológicos, físicos, naturales, sociales y culturales son las causas de las múltiples categorizaciones que este sitio posee; nombrado Monumento Nacional en 1979 e inscrito el 1 de diciembre de 1999 como Paisaje Cultural en la Lista de Patrimonio Mundial, la zona fue, además, incluida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas con la categoría de Manejo de Parque Nacional.

El Festival, una cita aclamada por el pueblo y preparada con pasión por sus organizadores, tuvo su inauguración en el restaurante de la empresa extrahotelera Palmares, Casa Don Tomás, la más antigua de Viñales, construida en 1889 por un español, y que ha pertenecido a Palmares por 30 años.

En ese simbólico lugar, los invitados tuvieron la oportunidad de disfrutar de una noche campesina y degustar un menú especialmente elaborado con productos típicos cubanos, donde no faltaron los cocteles elaborados con trapiche (antigua máquina con que se le sacaba el jugo a la caña de azúcar), y la presentación del plato que caracteriza a la Casa, un combinado de arroz con carnes y mariscos, pollo, puerco, jamón, pescado, langosta y chorizo, servidos en pozuelo de barro, ensaladas frescas del Valle, malanga frita (característica en las comidas locales) y como postre, torreja con helado.

La cena ofrecida culminó con café, habanos y guayabita (la Guayabita del Pinar es un licor producido a base de guayabita, un fruto que crece solamente en esta región, en la parte norte, debajo de los pinos y donde se encuentra la única fábrica que existe de este producto en Cuba y en el mundo).

En las palabras de apertura, Katherine Müller-Marín, directora de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO, explicó a los presentes que “Cuando un sitio de patrimonio es inscrito en la Lista de la Humanidad es porque ha habido un trabajo muy fuerte por detrás, un trabajo de años de investigación, de fundamentación y de probar una cosa que es lo más importante, que tiene lo que llamamos el valor universal excepcional”.

Y recordó que esto significa que es único en el mundo, “No hay otro lugar igual a Viñales, porque se ve la parte integral, se ve la parte del paisaje, se ve la parte del comportamiento cultural, se ve la parte de los valores, se ve la parte de la gastronomía, de aspectos, de culturas intangibles que acompañan a este sitio”.

Resaltó la Directora que la UNESCO se mantiene pendiente de que, cuando un sitio ha sido inscrito como Patrimonio Mundial, se mantenga así de por vida, porque las generaciones venideras deben poder disfrutar de él, “Porque queremos desarrollarnos, queremos que haya beneficios para la población, pero al mismo tiempo tienen que ser de largo plazo, tienen que ser sostenibles y esa es mi tarea y cuando a mí me asignaron venir a trabajar con Viñales para poder elaborar esa estrategia de turismo comunitario sostenible, para asegurar que podamos controlar el exceso de turismo, que no se destruya Viñales, que se mantenga para las generaciones futuras, fue todo un reto, pero la verdad es que cuando empecé a trabajar con la comunidad y vi que sabe lo que tiene que ser hecho y lo que necesitaban, era solo la oportunidad de poder sentarse con las autoridades locales, regionales y de nivel nacional”.

“Por tanto, estoy muy, muy orgullosa del trabajo que se hizo, el cual ha sido presentado al Centro de Patrimonio Mundial y se está promoviendo como un ejemplo de tarea comunitaria para el mundo, de cómo desarrollar de conjunto una estrategia que es totalmente viable, que lo que requiere más que nada es, que ustedes estén unidos y que logren movilizar esos puntos de la estrategia”, señaló Müller.

Este Festival quiso también hacer un homenaje a los valores del territorio, la necesidad de la conservación del Valle de Viñales, su integridad y autenticidad, a través de comunicar sus atributos –cultura material e inmaterial– a la comunidad que es la principal protagonista, y agradecieron al grupo de instituciones que, lideradas por el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, la Red de Oficinas del Historiador y del Conservador de las Ciudades Patrimoniales de Cuba, contó con el apoyo de miembros de la comunidad (trabajadores privados, propietarios de fincas, proyectos socioculturales), el Grupo Excelencias, los ministerios de Cultura, Turismo, Agricultura y el de Comercio Interior, la UNEAC, el Fondo Cubano de Bienes Culturales, la oficina de Patrimonio Nacional de Viñales y los consejos de la Administración Provincial de Pinar del Río y Municipal de Viñales.

El Festival asimiló en su programación a otros que suceden en la actualidad como son el “Festival entre Mogotes”, el “Viñales Moda” y eventos para niños como “El Valle de la Pájara Pinta”, entre otros, donde se introdujo la gastronomía, puesto que diferentes investigaciones demuestran un alto nivel de interés por este tema dentro de la comunidad.

Viñales, con fuertes raíces en la cocina española, fue enriqueciendo su cultura culinaria cuando sucede el intercambio entre América y Europa, obteniendo una cocina que tiene como meta las 4S (Sostenible, Saludable, Solidaria y Satisfactoria) y para resaltar esto se desarrolló un Seminario Teórico, auspiciado por el Grupo Excelencias, con conferencistas internacionales, donde se buscó orientar y evaluar la gastronomía en Viñales, con el fin de que este territorio forme parte de la ruta gastronómica de Cuba y forme parte del impulso del Consejo Nacional de Patrimonio para declarar la cocina cubana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El evento se propuso contener una amplia participación social que incluyó el sector estatal y no estatal; contribuir con la implementación de la “Estrategia de Turismo Comunitario Sostenible del Valle de Viñales” y con el cumplimiento de los objetivos del Plan de Manejo del Sitio en el Programa de Uso Público, en los subprogramas de Recreación y de Interpretación y Educación Ambiental; visualizar, a través de técnicas participativas, las formas tradicionales de agricultura vinculado al proceso del tabaco, la arquitectura vernácula, las formas tradicionales de trabajo y las expresiones culturales relacionadas con la música, narrativa, artesanía y fiestas campesinas.

La cita resaltó, además, las buenas prácticas de agricultura a través de evidenciar los procesos productivos de fincas agroecológicas con un ciclo cerrado de producción, y el empleo de técnicas tradicionales que apuestan a la auto sostenibilidad por el uso eficiente de los recursos.

Para ello, el programa incluyó visitas a fincas destacadas de la zona, con recorridos que mostraron las potencialidades de los lugares y su trabajo en la conservación y manejo de paisaje, donde se realiza una explotación agroecológica sostenible, vinculadas además a proyectos sociales importantes.

Todo acompañado por una Feria Gastronómica en la Calle Salvador Cisneros (calle principal del poblado de Viñales) con actores privados y estatales y espectáculos de cocina a base de productos locales.

Festival de Tradiciones de Viñales: por un turismo comunitario sostenible

 

Festival de Tradiciones de Viñales: por un turismo comunitario sostenible

 

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