Senador Leahy califica las nuevas regulaciones como: un insulto para todos los estadounidenses

11 de Junio de 2019 3:37pm
Prensa
Senador Patrick Leahy sobre nuevas regulaciones de Trump

El senador por el partido demócrata de Estados Unidos, Patrick Leahy, escribió un artículo para el Miami Herald, donde comenta y critica las nuevas regulaciones del gobierno del presidente Trump para limitar los viajes de sus ciudadanos a Cuba.

En su nota, Leahy estima que “la última de una serie de decisiones dirigidas a desmantelar la apertura hacia Cuba iniciada por el presidente Obama en 2015” y al enfoque de presionar políticamente a este país caribeño, puede llevar al resultado opuesto, como se ha venido demostrando durante 55 años “Y muestra que la Casa Blanca no está tan preocupada con los resultados como con los votos, creyendo que esto ayudará las posibilidades de reelección del presidente Trump en la Florida”, aclara.

“La realidad es que estas restricciones fallidas de la época de la Guerra Fría sobre el derecho a viajar perjudicarán a muchos estadounidenses y a muchas personas buenas en Cuba. Esto no se puede negar”, explica Leahy especificando que “Los cruceros han dejado de navegar. Los intercambios educativos y culturales están cerrados. Los equipos deportivos se quedarán en casa. Los viajes escolares terminaron. Las misiones comerciales terminarán. Los agricultores y las empresas estadounidenses serán excluidos”.

Se pregunta el Senador “¿Qué tipo de gobierno cree que tiene derecho a decirle a sus ciudadanos dónde pueden y no pueden viajar, y dónde pueden y no pueden gastar su propio dinero?”, explica que los ciudadanos estadounidenses pueden viajar sin limitaciones a Rusia, Irán, China, Nicaragua, Arabia Saudita, “De hecho, los estadounidenses pueden ir a cualquier parte, excepto Corea del Norte. Y ahora Cuba, a media hora en avión desde Miami, cuya gente no podría ser más acogedora para los estadounidenses. Lo sé, porque a diferencia de las personas en la Casa Blanca, he estado allí. Ellos, en cambio, han estado en una cruzada para presionar al gobierno cubano para que cambie sus políticas, creyendo que una forma de hacerlo es evitando que los estadounidenses viajen allí”.

“Esta es una política paternalista, anacrónica, hipócrita y, sí, cínica, que está por debajo de la democracia más antigua del mundo. Lo probamos durante medio siglo. Falló. De hecho, resultó contraproducente”, califica el funcionario.

Asegura asimismo que “Estas regulaciones son un insulto para todos los estadounidenses y una desgracia para una sociedad libre. La libertad de viajar es un derecho. Es fundamental. Es parte de quienes somos como estadounidenses. Nosotros viajamos. Nosotros exploramos. Nos encontramos con personas. Compartimos nuestros valores. Establecemos relaciones con personas con las que estamos de acuerdo y en desacuerdo”.

Para concluir, el Senador opina que “Los cubanos quieren una vida mejor, y no necesitan que nosotros hagamos su vida más difícil, como tampoco necesitan que se les diga a los estadounidenses dónde pueden y no pueden viajar. Todos nosotros deberíamos poner fin a las políticas desgastadas del pasado, de la Guerra Fría, del aislamiento, del miedo y de la autodestrucción”.

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