El itinerario ecológico de Holguín

03 de Abril de 2019 12:18pm
Redacción Excelencias News Cuba
Salto del Guayabo

Mayarí es un municipio holguinero poseedor de las mayores bellezas naturales del territorio, localizada al oeste del Macizo Montañoso Nipe-Sagua-Baracoa, se encuentra a unos 86 kilómetros de La ciudad de los parques.

Es un pueblo pequeño con el contraste del valle rodeado de montañas, el cultivo del café y el tabaco. El primer paraíso natural está a unos 546 metros sobre el nivel del mar y llegar a él comienza por una agreste y peligrosa elevación conocida como la Loma de la Bandera. El camino parece la cola de una serpiente, como el zigzag de una montaña rusa. Con el ascenso se descubre la tierra roja rica en minerales y los bosques de Pinus cubensis que dan nombre al lugar, Pinares de Mayarí.

Un desvío en el camino nos pone a pocos metros del Salto del Guayabo, uno de los más altos de Cuba y considerado de gran importancia ecológica en la Isla. El paraje es increíble, rodeado de diferentes helechos, los más impresionantes son los arborescentes casi como palmas, así como otras especies, Júcaro negro, el Roble, la Majagua que alcanzan entre los 15 a los 20 metros de alto. La fauna, de alto valor endémico, está representada por el tocororo, la cartacuba, el negrito, el gavilán colilargo, el tomeguín del pinar.  Todo perfumado por la mariposa, flor nacional de Cuba que crece en estos lugares húmedos y frescos de la montaña.

El ruido del agua precipitándose sobre las rocas anuncia la proximidad al lugar y desde un mirador ubicado en un escalón montañoso, a uno de los laterales, se observa este regalo de la naturaleza.

El Salto de Guayabo está formado, en realidad, por dos saltos con caídas verticales de 85 y 127 metros respectivamente. Una especie de edén dejado caer en la tierra, todo verde, todo natural y como de postal de ensueño a cada instante se forma un arcoíris entre  los chorros de agua.

Recorriendo 300 metros se llega al nacimiento del salto, donde se produce la caída libre y otro mirador espera a los visitantes, en el que se descubre una vista increíble de montañas gigantes,  boscosas y en la lejanía el azul tenue del mar.

En aquel recodo natural se encuentra una instalación de la Empresa Flora y Fauna, cuidadosamente diseñada para no afectar el ecosistema. Aquí se ofrecen servicios de restaurante y cafetería, además hay personal especializado para realizar el senderismo y otros recorridos.     

La mayor aventura está en el descenso hasta donde se unen ambas cascadas, una travesía de aproximadamente 2 horas por la ladera este. La experiencia resulta fascinante para los que disfrutan del senderismo. En el descenso se puede apreciar las maravillas de la naturaleza de la zona, más de 36 especies de orquídeas, helechos, lianas, manantiales que afloran de las entrañas de la tierra, un agua fría, cristalina y pura.  Observar los saltos de agua en donde rompen con toda su fuerza, es impresionante, un espectáculo natural que vale la pena vivirlo.

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