¿Qué pasará con la suspensión de vuelos de EE.UU. a Cuba?

28 de Octubre de 2019 1:36pm
Claudia Gómez
American Airlines

Tras conocerse la suspensión de vuelos de Estados Unidos a 5 provincias en Cuba por parte de la administración de Donald Trump el pasado día 25, como un nuevo movimiento para revertir la flexibilización de las relaciones de la era Obama, muchas son las incógnitas que se generan a ambos lados del estrecho de la Florida: ¿y ahora qué sucederá? ¿a quién o quiénes afectará directamente esta medida?

Esta nueva disposición de la Casa Blanca, que entrará en vigor a partir del 10 de diciembre, daña aún más el derecho de sus ciudadanos a viajar y, de paso, más que afectar el turismo estadounidense a la Isla, obstruye el contacto entre familias cubanas, dado que no se conoce el número exacto de viajeros perteneciente a cada uno de estos grupos.

La mencionada medida dispone que los vuelos de JetBlue a Santa Clara, Holguín y Camagüey, y los de American Airlines a los mismos destinos, al balneario de Varadero y la ciudad oriental de Santiago de Cuba, quedarán prohibidos a partir del 1ro de diciembre, y solo serán legales y permitidos los que llegan a La Habana y que representan la mayoría de los vuelos estadounidenses a Cuba.

Algunas de las consecuencias inmediatas de esta nueva restricción será el encarecimiento de los traslados, no solo desde los Estados Unidos, sino también en territorio cubano, pues una persona que desee visitar a sus familiares y amigos en el oriente del país deberá transportarse a casi mil kilómetros a su llegada, y hacer el mismo recorrido de regreso para retornar a EE.UU.

Previo a esta medida, la Casa Blanca había prohibido el arrendamiento a Cuba de aeronaves asentadas en compañías estadounidenses, lo que obligó inmediatamente a la aerolínea Cubana de Aviación a cancelar los vuelos internacionales y reajustar las rutas nacionales.

Esta nueva escalada de Trump en su política hacia Cuba genera rechazo no solo en la Isla, sino también en territorio americano, donde emigrados cubanos lo manifiestan abiertamente, como la Alianza Martiana, que reúne a organizaciones de emigrados de Cuba en Miami.

En nota oficial, la entidad se opone al más reciente de esos pasos: la suspensión de vuelos de aerolíneas estadounidenses a los aeropuertos cubanos, excepto al internacional José Martí de La Habana que, según un comunicado del Departamento de Estado, busca con esta acción impedir que el gobierno cubano “obtenga acceso a las divisas que dejan los viajeros estadounidenses”.

Por su parte, la congresista estadounidense Barbara Lee también condenó la decisión de la Casa Blanca. En su cuenta de Twitter, la legisladora demócrata por California consideró que esa cancelación constituye otro esfuerzo del ejecutivo republicano por destruir cualquier nexo entre ambos países.

“Estas políticas aislacionistas y atrasadas dañarán a los cubanos y estadounidenses por igual”, aseguró Lee, quien concluyó su mensaje en el servicio de microblogging con la etiqueta #UnblockCuba (Desbloquear a Cuba), frecuentemente utilizada en las redes sociales por personas dentro y fuera de la nación caribeña para exigir el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington hace casi 60 años.

Barbara Lee

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