Turismo sostenible en Trinidad con apoyo de la Unesco
La Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la Unesco, con sede en La Habana, impulsa un programa de formación para diez iniciativas culturales y creativas de Trinidad y el Valle de los Ingenios, en el centro sur de Cuba, como parte del Acelerador de Proyectos Culturales para un Turismo Sostenible. Los seleccionados ya iniciaron la etapa de capacitación, según informa la publicación Sol de Cuba.
El proceso comenzó con un taller especializado en el que los representantes de los proyectos recibieron mentoría para transformar sus ideas en propuestas viables y sostenibles vinculadas al turismo. Durante tres jornadas, los equipos trabajaron en módulos sobre modelo de negocio, formalización jurídica, planificación, contabilidad básica, gestión operativa y administrativa, marketing e identidad de marca.
La convocatoria establece que las iniciativas elegidas accederán a financiamiento, formación técnica, acompañamiento especializado, provisión de bienes y servicios, además de oportunidades para generar ingresos y empleo temporal. El programa se integra al proyecto regional Comunidades por el Patrimonio, financiado por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita.
La Unesco subraya que el acelerador busca fortalecer capacidades locales, promover competencias prácticas y generar oportunidades económicas inclusivas, al tiempo que contribuye a la conservación del patrimonio cultural y natural de Trinidad y el Valle de los Ingenios.
En paralelo, la ciudad recibió el título de Ciudad Creativa de la Unesco en Artesanía y Artes Populares, reconocimiento que se suma a su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1988 y de Ciudad Artesanal del Mundo desde 2018.
Trinidad, fundada a inicios del siglo XVI en honor a la Santísima Trinidad, conserva un conjunto urbano de gran homogeneidad arquitectónica, con edificaciones de los siglos XVIII y XIX que reflejan la prosperidad alcanzada gracias al comercio del azúcar. La Plaza Mayor, con el Palacio Brunet y el Palacio Cantero, constituye el corazón de su centro histórico de 37 hectáreas.
A doce kilómetros de la villa se extiende el Valle de los Ingenios, integrado por los valles de San Luis, Santa Rosa y Meyer. Con 225 kilómetros cuadrados, este espacio reúne vestigios de 75 antiguos ingenios azucareros, casas de plantación, barracones y otras instalaciones que testimonian el auge de la industria azucarera en el siglo XIX y el fenómeno de la esclavitud asociado a ella.
En 1827 más de 11 000 esclavos trabajaban en la zona, donde llegaron a funcionar más de 50 ingenios. Hoy, el valle constituye un museo vivo del proceso agroindustrial caribeño de los siglos XVIII y XIX.




