Turkish Airlines suspende vuelos a Cuba
La aerolínea Turkish Airlines anunció la suspensión de sus operaciones hacia Cuba debido a la imposibilidad de abastecer combustible a las aeronaves en la isla desde hace más de un mes. Con esta decisión, Cuba pierde una de sus principales conexiones con Europa y Asia.
La salida de Turkish Airlines se suma a medidas similares adoptadas por otras compañías internacionales. Air France suspendió temporalmente su ruta entre París y La Habana, mientras Air Canada canceló sus vuelos hacia la isla. También las aerolíneas rusas Rossiya Airlines y Nordwind Airlines redujeron operaciones, y Delta Air Lines disminuyó frecuencias en sus vuelos hacia Cuba.
La escasez de combustible de aviación en Cuba se mantiene como el factor central detrás de estas decisiones. Esta situación ha obligado a varias aerolíneas a reducir operaciones o introducir escalas técnicas, como ocurre con Iberia y Air Europa. La cancelación de Turkish Airlines deja a pocas compañías europeas con rutas activas hacia Cuba. Iberia, Air Europa y World2Fly continúan operando vuelos entre La Habana y Madrid, mientras Air China mantiene su conexión con escala en la capital española y Neos opera hacia Roma.
En el escenario actual, viajar desde Cuba hacia Europa depende cada vez más de menos aerolíneas y de rutas más largas, en medio de un entorno inestable para la aviación comercial en la isla y sin señales de mejoría a corto plazo.
A inicios de marzo, el Aeropuerto Internacional José Martí informó que se mantenían las operaciones de Sky High, Air Century, Copa Airlines, Aruba Airlines, Rutaca Airlines, Southwest, InterCaribbean, Fly Allways, Cayman Airways, Caribbean Airlines, Bahamas Air, Conviasa, Vica Aerobus, Magnicharters, Aeroméxico, Wingo, TAAG Angolana y Latam Airlines. Además, confirmaron la continuidad de vuelos de Delta, American Airlines y los chárters desde Estados Unidos.
Sin embargo, la mayoría de estas operaciones se concentran en el Caribe y la región, donde las aeronaves no necesitan repostar combustible en Cuba, lo que permite mantener la conectividad en distancias cortas. La situación evidencia un panorama complejo para la aviación internacional en la isla.




