Lo último de Excelencias Cuba
Posponen Festival del Caribe para julio del 2021

Tony, la otra leyenda del Hotel Nacional de Cuba

Alina Tiel
01 January 2020 2:00pm
Tony, la otra leyenda del Hotel Nacional de Cuba

El Hotel Nacional de Cuba, es una de las pocas instalaciones que, con solo verlas, o hablar de ellas en cualquier parte del mundo, son reconocidas como símbolos de La Habana y de la nación.

Este 30 de diciembre se cumplen 89 años de fundado, pero de la historia del Hotel, que, aunque archiconocida, nunca deja de descubrirnos cosas inéditas, no vamos a hablar en este artículo. Aquí vamos a contar un poco acerca de Tony, la otra leyenda del Hotel Nacional.

Antonio Martínez Rodríguez (Tony), nació en la capital cubana en 1944, es licenciado en Derecho y máster en Gestión del Turismo, y, desde 1997, director general del Hotel.

Veintidós años de dirección del Hotel más emblemático de Cuba, se dice fácil, pero para nada lo es. Se puede asegurar que, al menos en la etapa revolucionaria, es el único funcionario hotelero que ha dirigido la misma instalación por tantos años, y por su labor notoria en la historia del turismo revolucionario fue reconocido recientemente, durante la jornada que marcó el primer Día del Turismo cubano.

Las 16 veces que ha sido el Hotel nominado a los World Travel Awards, con 15 premios consecutivos y su aniversario 89 me llevaron a querer saber cómo se las había arreglado Tony para mantener el único hotel 5 estrellas con administración 100 porciento cubana, con los estándares, el lujo, la cubanía y la calidad con que nació.

Mucho me costó que hablara de sí mismo, acostumbrado a contar las historias del Hotel, noté su asombro cuando le dije que venía a hablar de él y de la parte de su vida que ha dedicado sin desmayo al alojamiento más simbólico de La Habana.

De hecho, tuve todo el tiempo que estar enderezando la conversación, porque su naturaleza lo llevaba a desviarme de mi empeño. Por suerte, algunos comentarios que le hice y ciertos lazos comunes, me permitieron que se sintiera en confianza y se abriera, poco a poco, a revelarme algunos secretillos que pocos conocen.

Entonces, comencemos por el principio, ¿cuándo empezó Usted en el Hotel Nacional?

Bueno te voy a hacer un recorrido, yo llegué al turismo hace casi 28 años y me mandaron sorpresivamente, yo no tenía ni idea de qué era el turismo realmente, ni lo sabía, ni lo que sabía era, desde mi punto de vista, atractivo.

Me mandaron primero para el hotel Sevilla, con una inversión para hacer una gran escuela que, en ese momento no se pudo hacer y después fue para el Copacabana, estuve trabajando en la inversión y después lo abrí como primer director.

Me fue bien allí en 4 años y medio que estuve, el Hotel en todos esos años salió Vanguardia Nacional y tenía una eficiencia muy buena, realmente me sentía muy bien allí.

Del mismo modo, sorpresivamente, un día me dijeron que tenía que venir para el Nacional. Yo traté de ? a mí realmente el ego nunca me ha traicionado ? empecé a decir, primero que esa no era mi profesión, yo desde los 15 años había tomado una profesión, la que había estudiado con vehemencia y pasado escuelas superiores y dije que no, que yo no me sentía apto para un hotel tan complicado como este, y me dijeron que sí, que viniera para acá y un día, estando aquí en este mismo salón, se apareció, como tan frecuentemente en el Copacabana, te lo digo y lo puedes decir, el Jefe de la Revolución (Se refiere a Fidel Castro) y me dijo: La trinchera de Usted es esta y hay que defenderla, el Hotel Nacional de Cuba tiene que ser tan eficiente como eficientes sean las operadoras internacionales.

Y yo cogí eso como un compromiso, no como una tarea, sino como un gran compromiso conmigo mismo, con Él, con la Revolución y con mis compañeros y nos unimos todos, realmente no es el trabajo de una gente, es el trabajo de un colectivo y aquellos incluso que eran más indiferentes, se comprometieron también y hemos marchado por 21 años, habiendo sido 20 veces Vanguardia Nacional, habiendo obtenido el premio World Travel Award.

Por 15 años.

Es un premio, considerado el Oscar del turismo, por 15 años consecutivos, en 2 ocasiones salimos el Hotel Mejor del Mundo, el más destacado, por El Mundo Viajes, se reconoció nuestra condición de Patrimonio, junto con la Habana Vieja, por los cañones instalados acá y se hizo Monumento Nacional y lo hicimos como único hotel, uno de los pocos hoteles Memoria del Mundo, por la Unesco, que es una categoría muy importante y así, hemos luchado y hemos mantenido una alta ocupación y también altos ingresos. (Ver nota final).

Tenemos 426 habitaciones y, sobre todo, que es lo que quería la dirección del país, una alta utilidad, me parece que, la utilidad y los aportes es lo más preciado que podemos enseñar.

Este es un hotel emblemático, nosotros lo que pudimos aportar era, a partir de nuestros conocimientos adquiridos y nuestra experiencia en visitas internacionales, vimos que la fortaleza del Hotel no era ir hacia adelante, sino mantenerse e ir hacia atrás, o sea, vender su historia, su vejez, su memoria y realmente no tenemos, en ese sentido, mucha competencia, porque el Hotel mantiene sus habitaciones históricas, mantiene sus salones históricos, hicimos un Salón de la Fama, construimos una barraca de los tiempos de cuando aquí hubo esclavos, abrimos la Cueva Taganana y los túneles, que fue una gran obra cuando la crisis de los misiles y posteriormente del ejército, una obra ingeniera de las mejores que se han hecho en Cuba, porque además se respetaron los jardines y sin embargo, por esos túneles se pueden caminar kilómetros, nosotros hemos abierto una parte para la visita del público.

Sirve además como atractivo, cuando hacemos la historia de cómo fue la crisis de los misiles, el papel de Kruschov (Nikita Serguéievich Jruschov), del papel de Kennedy y el papel de Fidel y eso es muy atractivo, o sea, nosotros todos los días, excepto los domingos, a las 10 de la mañana aproximadamente, hacemos un recorrido museable por todo el Hotel y asisten ahí, decenas de personas, huéspedes o no, o sea, también de hoteles colindantes de La Habana y recorren todos los lugares, empezamos por el Salón de la Fama, los otros lugares históricos, visitan algunas de las habitaciones de los famoso y después termina todo en un recorrido por los túneles que te dije, lo cual les resulta muy interesante.

Creo que esa singularidad es una fortaleza que nos ha permitido mantenernos, a pesar de las novedades hoteleras que se han presentado, nos hemos mantenido en el ritmo ese.

Este año vamos a terminar bien, va a ser un año fructífero, a pesar de todas las medidas del gobierno norteamericano que nos han afectado, porque nuestro primer cliente era el visitante norteamericano y ya no lo es, aunque se mantienen viniendo, pero de todas maneras, a través de las ventas online, a través de  muchas opciones y de estudios, hemos crecido en los opcionales y las ventas directas al público con ofertas especiales y vamos a llegar a un año, en el 61 aniversario de la Revolución, al 2020 vamos a llegar con un buen resultado, estamos muy contentos con eso y además esperemos que, podamos el año que viene hacer grandes cosas.

El Ministerio de Turismo ha planteado recientemente que se quiere posicionar a Cuba como un destino de eventos, es una de las prioridades que tiene ahora el Mintur, en mi opinión rediseñando estrategias después de todo lo que ha pasado con los norteamericanos, y yo creo que el Hotel Nacional de Cuba es uno de los que más eventos y de mayor envergadura hace.

Mira, una de las cosas que nosotros hicimos al año o 2 años de crear condiciones para que el Hotel se posicionara como un producto en el Caribe y un producto internacional, fue el Salón 1930, que era antes un patio, lo convertimos en salón, hicimos un techo muy original, parecido al de los años 30 cuando se inauguró, pero mucho más grande y eso nos permitió tener una sala polivalente en la que casi pueden caber unas 400 personas.

También explotamos salones más pequeños, de 200 y 300 capacidades y aquí donde estamos nosotros, que son salones más pequeños, que se llaman los Salones de la República.

Esto nos fue colocando en el segundo lugar de eventos en Cuba, el primero lo tiene, por supuesto, el Palacio de Convenciones y el segundo lo tenemos nosotros.

Nosotros hemos caminado y hemos tomado mucha experiencia o gran experiencia de estas cosas, tenemos una buena promoción en ese sentido, nuestra gente está preparada para eso, porque también eso necesita cierta preparación del personal, del recurso humano y eso lo hemos logrado y creo que, nos encaminaremos más en esa dirección, sobre todo para el año próximo, creo que sí que hay que trabajar muy duro, creo que el Mintur está en lo cierto, porque creo que es una de las cosas, de los espacios, de los nichos que podemos tener.

Pero Tony, hay un dato importante, a mí me parece que Usted es el funcionario que más años ha estado dirigiendo un hotel.

Bueno eso dice el Ministro. (Se refiere a Manuel Marrero, hoy Primer Ministro de la República de Cuba).

Yo pienso que no hay ningún director en Cuba que haya estado más de 20 años en un mismo hotel.

Mira los años son la fortaleza del Hotel, ningún hotel moderno puede tener la fortaleza de la vejez y de la historia.

Y mantenerla viva.

Y que además, se use como producto, podrá tener otras cosas, podrá tener novedades, podrá tener confort, podrá tener posibilidades y capacidad para ofertar cosas que, además, sean altamente modernas, comparadas con el mundo más desarrollado, pero ninguno puede presentar un Salón de la Fama, tal y como lo tenemos nosotros, ni puede presentar donde vivió Frank Sinatra, Meyer Lansky, donde vivieron gente de distintas capas sociales y de distinto pensamiento político y además de distintas morales, o sea, porque la historia que tenemos nosotros es una historia de lo bueno y de lo malo, y cuando presentamos el casino lo presentamos como el opio, porque el casino llevaba también la droga como el opio, pero lo presentamos, estaba ahí y ahí tenemos la ruleta, tenemos el lugar, ahí tenemos la fotografía, ahí está la memoria.

Por eso somos Memoria del Mundo y entonces, eso es una gran fortaleza, ¿por qué vienen aquí al Hotel Nacional? por eso, no vienen por otra cosa, ¿qué van a venir a buscar aquí, un gran confort, la modernidad? No, viene la gente culta, la gente que le gusta la historia.

Quieren sentir la cubanía, es lo que quieren sentir.

Mira, la gente ? me has dado por la vena del gusto ?, la gente ya, el chip de la computadora, de la internet, del celular, cuando la gente va a descansar, no se lo lleva en la mochila y aunque lo lleve, trata de usarlo lo menos posible y si lo lleva y lo usa, trata de estar en un lugar donde no le recuerde eso, porque los valores van cambiando, igual que la comida, los pobres comían una cosa y los ricos otra, en los últimos tiempos, los ricos comen la comida de los pobres, quieren comer poquito y quieren comer además cosas muy naturales y eso es así porque los gustos van cambiando y se extraña lo que se perdió.

Aunque, claro, no todas las cosas son positivas, las cosas son positivas y son fortalezas y debilidades a la vez, nadie es fuerte en todos los sentidos.

Nada es perfecto, pero este Hotel se acerca bastante a lo mejor.

Nada es perfecto, entonces, creo que esa es una gran fortaleza que nosotros la hemos aprovechado bien y en mi experiencia, creo que la hemos explotado, dominamos la operación, este es un hotel muy complicado, mucho más complejo de lo que se piensa a veces o se puede pensar, extremadamente complicado, tiene recursos humanos además, nuevos, gente muy nueva, pero tiene también gente muy vieja, con mucho conocimiento, muy preparados, muchos ingenieros, mucha gente capacitada, también hay que darle mantenimiento, para preservar todas esas cosas, hay que hacer mucho esfuerzo y para ,mantenerse como producto, con todos los errores y todas las deficiencias que pueda tener, en general el saldo es muy positivo.

Verdaderamente, la historia como producto se ha sabido aprovechar, pero Usted me sigue desviando la conversación y yo quiero hablar de Usted, a todo esto se le ha sacado provecho, sobre todo, bajo su dirección, y esos logros son en gran medida, producto de su empeño. ¿Cómo le ha sido esta tarea a Tony, cómo ha sobrellevado 20 años dirigiendo este Hotel?

Mira, la tarea te voy a decir, me ha sido muy fuerte, yo he tenido tareas más fuertes antes, pero esta es fuerte, sin embargo, a mí me gusta y, además, por encima de lo que me pueda gustar me siento muy comprometido con la tarea no, con la misión, no me gusta la palabra tarea.

Me siento muy comprometido con la misión, tengo mucho compromiso, entonces le dedico mucho tiempo al Hotel, mi esposa y mi hija, con las cuales vivo, dicen que esta es mi casa y aquel es el hotel.

Sí, Usted va a su casa de visita.

Cuando llego a la casa me dicen, llegaste al hotel y así pero bueno me siento bien, me siento reconocido, me siento respetado, que mis compañeros me siguen, a pesar de que yo soy muy exigente.

No hubiera podido ser de otra manera.

Pero esto es complicado, ya que son 500 trabajadores, incluyendo un cabaret y para dirigir un cabaret hay que saber algo de cabaret, yo tuve que aprenderlo en la marcha, tomé algunas experiencias en algunos espectáculos internacionales, en visitas breves, pero, hay que saber, son recursos humanos diferentes.

La misión con los recursos humanos tiene que haber sido muy difícil también, algo de lo que muchas veces no se habla, pero que es vital.

Uno tiene que saber para que el personal del cabaret tenga sentido de pertenencia y forme parte del hotel y eso creo que lo hemos logrado, el cabaret con sus recursos humanos artísticos, se siente parte del hotel y además hemos tenido éxito a pesar de que no somos Tropicana, que no nos vendemos internacionalmente, aquí tiene una buena ocupación el cabaret, el espectáculo es más de show, de escenario, por eso se llama Parisién, porque tratamos de mantener “Cubano Cubano” como se llama el show, pero al mismo tiempo en las maneras que se presentaban los espectáculos parisinos, que además es una forma muy teatral de presentarlos, y ha tenido éxito, mucho éxito ha tenido el cabaret.

Y aunque la gente no lo crea, eso es algo importante, que el cabaret se sienta parte del hotel y que el hotel sienta que el cabaret es parte de él, porque fíjese que en el Capri no ha pasado eso, el Capri perdió el Salón Rojo.

No ni en el Riviera, lograr eso es muy difícil, porque en los momentos actuales los cabarets, yo se lo decía a alguna gente de la dirección del Mintur, los cabarets y los espectáculos en el mundo, tienden a desaparecer por varias razones, porque es mucho tiempo, a la gente le gusta las cosas más rápidas.

Sí, ya la vida es más dinámica.

Primero, la vida es más rápida y también hay que jugar con eso y segundo son muy costosos los espectáculos, son extremadamente costosos, sobre todo su vestuario y después la escenografía. ¿Qué hemos hecho nosotros para salvar un poco eso?, hemos tenido un pequeño tallercito donde modificamos la ropa, la vamos convirtiendo y entonces eso, con una buena dirección del espectáculo por supuesto, eso nos ha permitido disminuir los gastos y los costos y, además, ampliamos el cabaret que era muy pequeño y esto nos posibilita que, cuando hay más demanda, con el mismo gasto ingresar un poco más.

O sea, las mesas las achicamos, eso lo tomamos como referencia del Molino Rojo de París hace muchos años y del Lido, porque las mesas, el espacio en un cabaret cuesta mucho, nosotros teníamos una concepción en Cuba diferente, entonces el espacio te permite tener más gente e ingresar más con el mismo gasto, ahí está el tic de las cosas.

¿Se da cuenta todos los secreticos que me está contando?, eso no lo sabe nadie.

Sí y en el Hotel igual, por ejemplo, uno de los secretos es, si nosotros no tuviéramos el Salón 1930 que, de un patio, haciendo historia que empezamos a remover, vimos que los americanos hacían aquí un pequeño techito, ahí entonces dijimos, ¿por qué en lugar de hacer un techito tan pequeño no hacemos un techo grande? que se cierre y se abra, que puede ser muy bonito y puse a varias personas a estudiar eso, ahora te cuento…

Entonces logramos eso y dijimos bueno tenemos un salón para 400 personas, nos fuimos por arriba del resto de los hoteles que tenían salones grandes, más los salones pequeños de La República, que son muy usados, más el Salón Vedado y el Salón Taganana, que también son salones muy importantes y eso nos da alojamiento.

Entonces, ese efecto fue muy favorable para el Hotel, lo otro es que empezamos a ver, por ejemplo, que también ahora vamos a tratarlo de reinventar porque una de las cosas para tu pregunta, en un Hotel como este lo que hay es que tratar de reinventarse constantemente, yo creo que, en todo en la vida, pero si tú no te reinventas, si tú crees que todo lo ganaste a una sola jugada y que ya no hay más campeonato, no progresas, siempre va a haber juegos nuevos y siempre nuevos campeonatos, entonces la gente tiene que reinventarse en todo.

Pero la diferencia con este Hotel es que ¿los demás hoteles como se reinventan? cambian de director, pero aquí no…

No, porque el que se reinventa es el director.

El que se tiene que reinventar es el director.

Bueno por lo menos he tratado, no sé si siempre lo he logrado, pero lo he tratado de hacer con mucha fuerza y con mucho ánimo y con mucho pensamiento positivo y buscando, porque la inteligencia, filosofando un poco, no está en que uno sea inteligente de por sí, la inteligencia está en buscar los demás inteligentes y sintetizarlos, esa síntesis es lo que hace que las cosas sean inteligentes.

Los sabios pueden ser sabios de una sola cosa, pero no pueden ser sabios de todas las cosas en la vida, salvo excepciones y las personas que son capaces de transpolar y de recoger aquellas cosas que son positivas, y te diría que la mayoría de las cosas que hay en este hotel, que nosotros hemos ejecutado, yo las he visto de alguna manera. El Salón de la Fama, por ejemplo, yo fui al Ritz de París y vi allí que había un saloncito, no sé si lo mantendrá, muy pequeño donde se recordaba a Ritz, que fue primero un gran gastronómico y después un gran hotelero, creó una marca, la Ritz, que creo que es la más importante internacionalmente y había un salón para él ahí y yo tomé referencia y empecé a pensar… bueno ¿y cuánta gente han visitado el Hotel?, ¿por qué no hay una memoria de eso?

La memoria no puede ser la historia sola, la historia buena que, si visitó fulano, no, hay que poner las historias todas, los buenos y los malos, eso es lo que va a ser lo atractivo.

Bueno lo empecé a hacer ahí a mi manera, como pude y después lo logramos, no lo logré, porque nunca nada de lo que se logra es haciendo solo las cosas y el que crea eso está errado.

Pero no se logra nada sin una buena dirección.

Sí, no se logra nada sin una iniciativa, pero, después la gente tiene que ejecutar y logramos eso y hoy en día es uno de los lugares más visitados del Hotel y uno de los más visitados en La Habana, el Salón de la Fama del Hotel Nacional tiene 300 o 400 personalidades ahí, de las que vinieron antes y las que siguieron viniendo, porque aquí siguen viniendo grandes personalidades.

Todos los años.

Por aquí pasó Frank Sinatra en una época, pero pasó Nat King Cole, pero después han pasado una inmensidad de personalidades no sé, te puedo mencionar decenas, yo nunca pensé, refiriéndome a lo que tú me preguntas y a tu inquietud, yo nunca pensé en mi vida conocer tantos famosos, es una multitud tremenda que me ha dado la oportunidad este Hotel de conocer y no pensaba nunca conocerlos, gente interesantísima, deportistas, artistas, políticos, científicos, gente muy diversa pero, también muy importante y eso te estimula, te ayuda y al mismo tiempo te da cultura.

También por ejemplo, los jardines, que son una de las fortalezas mayores, sino la mayor fortaleza, nosotros la explotamos, donde está ahora lo que llamamos Galería que es a la salida del lobby, pusimos un barcito ahí como pudimos y eso nos da miles de pesos, al año casi llega a un millón y después pusimos en el camino donde la gente va para ver el Malecón y el norte ese del Golfo, pues le pusimos un barcito que le llamamos La Rosa Náutica y ese barcito también es importante, claro tenemos que cambiar eso, por eso te decía que es reinventar, porque evidentemente eso también nos afea un poco el entorno.

Entonces ya tenemos algunos arquitectos, algunas inversiones que espero que se empiecen a ejecutar en el año próximo, ya está aprobado por la dirección del Mintur, y creo que esas cosas las podemos rediseñar, porque lo que se hizo en un momento para ingresar dinero hay que acomodarlo, por eso la palabra reinventar es importante y entonces que no afecte tanto la visibilidad y eso lo estamos haciendo.

En cuanto al Salón de la fama, otra cosa que pensé fue, bueno, tenemos el Salón, pero, ¿por qué no vendemos las habitaciones del que vivió ahí?, donde estaban Frank Sinatra y Ava Gardner, tuvieron millones de discusiones, yo te pudiera estar hablando 2 horas de esas anécdotas.

La gente paga por eso.

¿Cómo hicimos la historia?, ese libro que tú te llevas. (Se refiere al libro Revelaciones de una leyenda, en coautoría suya con los periodistas Luis Báez y Pedro de la Hoz). Cuando llegamos acá, mandamos a buscar a la gente más vieja que había, algunos habían trabajo en los años finales de los 30, gente muy valiosa, carpeteros, maleteros, camareros, dealer del casino e hicimos un grupo como de 12 personas, con 2 historiadoras, que desgraciadamente fallecieron, una de ellas recientemente, era la última que nos quedaba, lo sentimos mucho y estuvo hasta última hora, días antes de morirse estuvo dando recorridos y era una cátedra en ese sentido.

Esa gente aportó, porque tú vas a leer en el libro de toda la historia del Hotel, ellos fueron aportando sus anécdotas, nosotros tenemos documentado todo, porque eso es importante, tener documentado a todos los famosos que estuvieron aquí, o sea, nadie nos puede decir que no, por ejemplo, te voy a poner un solo ejemplo, Frank Sinatra inicialmente dijo que no había estado en Cuba, porque aquí hubo una reunión de los grandes mafiosos sin decir, yo no tengo la menor idea de que Sinatra fuera un mafioso, lo que si sé es que era un buen compositor y un buen cantante.

Se dice que estaba ligado a eso.

Pero bueno, estuvo aquí en una reunión que se dio de la mafia, que sale en la película El Padrino y nosotros tenemos la prueba de eso y así sucesivamente, como que Meyer Lansky tenía una oficina aquí en el Nacional, que Lucky Luciano estuvo un tiempo aquí viviendo y después se fue para otra casa, que hizo ostentación de estar en el Nacional, y esa fue una de las razones por las que lo mandaron otra vez para su ciudad natal, para su provincia en Italia, por la ostentación que hacía.

Esa historia que fuimos haciendo y que le fuimos dando, cada lugar del Hotel simboliza algo, por ejemplo, la mesa buffet simbolizó, en un momento determinado los grandes manteles, la cafetería simboliza el cine, el Aguiar simboliza el menú de los famosos, eso es muy atractivo, porque hemos seleccionado más de 50 famosos que comieron aquí y que sus platos están en el menú y entonces es muy interesante eso.

Esas cosas, unidas con los recorridos, unidas con los pisos ? que son pisos casi de 100 años ahorita?, con los techos, con la entrada muy particular, ojalá que tuviéramos más dinero para poder hacer más cosas y creo que este año que viene podemos hacer muchas cosas, porque tenemos alguna asignación de presupuesto.

De eso quería yo también hablar porque el Nacional, entre todos los “únicos” que tiene, también es el único 5 estrellas que es administrado 100% por Cuba, o sea, no tiene capital extranjero, eso tiene que haber sido muy difícil.

Eso es lo que te decía que la dirección del país valoró mucho, en este caso Fidel, la única administración que es cubana y nosotros estamos muy orgullosos de eso, porque eso nos lleva a una competencia novedosa, no a una contradicción antagónica, ni mucho menos, es una competencia novedosa, donde nosotros tratamos de estar en los mejores lugares como lógica y ellos también deben tratar de hacerlo lo mejor posible.

Esto nos ayuda mucho en el ánimo de la gente, no es lo mismo correr al lado de un gran corredor y correr y que tú le lleves 200 metros, o sea, nosotros siempre estamos corriendo al lado de alguien y tratando de sacarle por lo menos la cabeza, ahí está el tic del problema y eso también  te hace, vuelvo a mencionarte la palabra creo que por 8 o 9 veces, reinventarte para buscar otras cosas, es decir, alguien sacó una novedad de confort, de modernidad, nosotros sacamos una novedad de la historia, ahí estamos, en la batalla…

Pero es difícil.

Es difícil sí, hay que dedicarle mucho tiempo, ahorita tú me hacías una pregunta de mi experiencia de director hotelero, llevo 27 años como director, todos los días me he levantado en 27 años, alguien me sacó una cuenta y me dijo, usted trabaja 14 horas diarias, incluyendo los domingos, si usted multiplica las horas que trabaja como director…, no sé cuántas horas son, pero eso te da mucha experiencia, porque la experiencia no solo te la da los éxitos que tú puedas tener, sino las veces que te equivocaste y yo, como todo humano me equivoco mucho y lo importante es reconocer los errores y asumirlos y tratarlos de enmendar y buscar otras soluciones, y si la solución resuelve el problema, ya no hay problema y entonces tienes que pasar para otro.

¿Y las personas, los trabajadores? Hay muchos trabajadores de muchos años aquí, no hay mucha deserción, al contrario.

No, nosotros tenemos una cosa, nosotros todos los años…, es una buena pregunta, nosotros todos los años, nos reunimos con los jubilados del Hotel, por ejemplo, hace unos días, el lunes pasado, reunimos a más de 100 retirados, una buena convocatoria, les hicimos un presente, les hablamos además de los resultados que tenemos, ellos nos hablaron también de algunas de sus experiencias y hubo un encuentro después, hicimos una comida con ellos y yo creo que, eso vale la pena.

Pero claro, por favor, siempre la atención al hombre, el trabajo con los recursos humanos es estimulante.

Y que la gente sepa que nos acordamos de ellos, si hay un enfermo también nos preocupamos, la sección sindical y el Partido (se refiere a los trabajadores militantes del Partido Comunista de Cuba) aquí son muy fuertes, eso ayuda mucho.

Eso es una cosa que es muy, muy importante, la labor que se hace aquí con los recursos humanos, con los trabajadores, la manera de estimularlos, la manera de que sienten que esto es de ellos, el sentido de pertenencia, yo pienso que usted ha influido muchísimo en eso.

Mira el día 30 nosotros tenemos una reunión con los trabajadores, yo me reúno, al año, por lo menos 10 veces con los trabajadores y el sindicato y todo el mundo, pero en plenaria y entonces les decimos los problemas que tenemos, lo que queremos alcanzar y ellos pueden plantear sus problemas.

¿Con todos los trabajadores?

Con todos los trabajadores.

O sea, lo que quiero decir es que no es con el Consejo de Dirección, es con los trabajadores del Hotel Nacional.

Sí, unas 8 ó10 veces al año nos reunimos, porque este ha sido un año muy difícil, no menos de 10 veces, la última reunión la tuvimos hace poco, porque queríamos alcanzar más de 23 millones de ganancia y entonces fuimos ahí y dijimos, bueno la meta es esta, hay que resolverlo, díganme los problemas que hay por cada departamento con los trabajadores para ver, tenemos que resolver problemas de la calidad, vamos a buscar.

A veces nosotros, no creas, a veces no solo daña el problema financiero, sino también una imagen de una administración cubana también a veces es atacada por los distintos destinos y muchas veces los que califican la calidad internacionalmente, no son justos, lo que no quiere decir que no tengamos problemas, sí tenemos problemas y podemos mejorar mucho más y la gente puede mejorar mucho más en todos los sentidos que van desde la humedad hasta la higiene, todas esas cosas subjetivamente pueden mejorarse un poco y de hecho a veces lo probamos.

Pero de todas maneras luchamos contra eso también, hay instituciones internacionales que califican la satisfacción de los clientes que son bastante duros con nosotros, pero nosotros seguimos, eso no nos quita, eso nos obliga a hacer las cosas mejores.

No hay mejor defensor que tu competencia, porque te ayuda a identificar los errores que tienes, seguro.

Otra de las cosas que yo siento que distinguen a este Hotel, yo le decía el año pasado cuando Usted se reunió con la prensa, que este es uno de los pocos hoteles que desde que uno entra se siente acogido ¿Por qué? Porque aquí todo el mundo es bien recibido, sea lo que sea, como si viene con un sombrero guajiro y con tierra en las botas, eso es importante.

Una de las cosas que nosotros hicimos aquí, es que uno de los pocos hoteles donde te abren la puerta es aquí, aquí hay un maletero que le abre la puerta a todo el que entra.

Y con una sonrisa.

Con una sonrisa, entra todo el mundo porque este es un hotel cubano y sin embargo, tú ves disciplina aquí, ¿no?

Sí, mucha disciplina.

O sea, que tu sientes que hay disciplina, porque la disciplina no es que exista, sino que tú la respires, la disciplina se respira igual que el aire.

Yo tengo una curiosidad, porque como Usted remarca, este Hotel vende historia, ¿qué hacen entonces con los jóvenes que entran aquí?

Bueno les damos un curso de 10 días y después los vamos preparando con la gente, las escuelas de nosotros de Turismo son buenas, claro hay que disciplinar a la gente, hay que trabajar con la gente, no se puede esperar de la gente nada si tu no trabajas con ellos, en definitiva el resultado de tus hijos y la responsabilidad de lo bueno y lo malo de tus hijos es tuya, no de tus hijos, igual que de los que vienen nuevos.

Sí, pero, a ver, siempre se dice que la juventud está perdida, y la juventud no está perdida, pero, tampoco es que le tenga mucho amor a la historia y hay personas que contribuyen a que la juventud le tenga amor a la historia.

Mira hay una cosa en la vida, los viejos se quejan de que los jóvenes no los escuchan y los jóvenes se quejan de que los viejos siempre hacen la misma historia, entonces tú para vender cosas atractivas, no puedes tener el mismo discurso, porque eso cambia, pero tú puedes hacer las cosas, yo creo que en eso tenemos que trabajar mucho, tú puedes hacer las cosas que le sean atractivas a la gente sin tener que darle un discurso, ni imponerle tus viejos hábitos, porque los hábitos tuyos son viejos y no tienen nada que ver con los tiempos y los que tenemos que adaptarnos a los tiempos somos los viejos y tratar de vender la historia y la memoria adaptada a los tiempos nuevos, tú quieres cosa más atractiva que el Salón de la Fama y ahí mismo le das la historia, porque cuando tú le dices mira el juego era así, pero el juego era la droga y la droga acaba con los pueblos, porque trae violencia, qué nos hubiera pasado a nosotros si aquí no hubiera triunfado una Revolución y tuviéramos los casinos, La Habana fuera la ciudad más podrida de América Latina.

Y ahora mismo somos uno de los destinos más seguros.

Otra fortaleza de este país.

Nota: El Hotel Nacional de Cuba es Monumento Nacional desde 1998, Patrimonio de la Humanidad en 1982 por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), porque la Batería Santa Clara formaba parte del sistema de fortificaciones de La Habana.

Fue el primer hotel incluido en el proyecto Memorias del Mundo de la Unesco (2010), por haber compilado durante ochenta años evidencias que permiten demostrar documentalmente los hechos que se dicen ocurrieron allí.

Revelaciones de una leyenda

 

Antonio Martínez y Alina Tiel

 

Back to top