Cuba celebra el Año Nuevo chino 2026
El Año Nuevo chino adquiere en Cuba una connotación especial debido a la histórica migración de esa nación asiática hacia la isla, lo que convierte cada celebración en un acontecimiento cultural y turístico de gran relevancia. El Barrio Chino de La Habana se prepara para recibir el Año Lunar 4724, correspondiente al Caballo de Fuego, con un programa de actividades que se extiende desde enero hasta finales de febrero y que tendrá su punto culminante el próximo 17 de febrero.
La comunidad cubana, enriquecida por múltiples procedencias, incluye una fuerte raíz china que se refleja cada año en la Fiesta de la Primavera. Agencias como Xinhua destacan que Cuba celebra esta tradición milenaria con un amplio programa que integra cultura, arte, deporte y comercio, convirtiendo al Barrio Chino en epicentro de la festividad.
Los festejos comenzaron con un homenaje a José Martí, Héroe Nacional, mediante la proyección del filme El ojo del canario, que narra una etapa de la vida del prócer. También se presentó el concurso infantil de dibujo Caballo de Fuego, dirigido a escuelas primarias de la comunidad, evocando el horóscopo tradicional chino.
El programa incluye presentaciones artísticas, conferencias, pronósticos del año 2026 según las energías del horóscopo chino, actividades deportivas del Proyecto Arco de Cambio en la Escuela Cubana de Wushu, y encuentros culturales diversos. La Feria Comercial Fiesta de Primavera, charlas sobre astrología china e intercambios artísticos complementan la agenda.
El Barrio Chino se convierte en un espacio bullicioso y colorido que atrae a turistas nacionales y extranjeros, quienes recorren sus callejones y capturan imágenes de la celebración. La Fiesta de la Primavera, con más de cuatro mil años de historia, marca el fin del invierno y el inicio de un nuevo ciclo de renovación y esperanza para las comunidades de origen chino en todo el mundo.
Expertos señalan que el 17 de febrero de 2026, bajo el cielo caribeño y al ritmo de tambores, la comunidad china en Cuba dará la bienvenida al Año del Caballo de Fuego, símbolo de energía, pasión y dinamismo. Este signo representa metáforas de avance y renacimiento, especialmente para el Barrio Chino habanero, considerado un enclave de resistencia cultural.
La presencia china en Cuba se remonta al siglo XIX, cuando culíes llegaron para trabajar en los cañaverales. Tras la abolición de la esclavitud, muchos se establecieron como comerciantes, artesanos y agricultores. A principios del siglo XX, el Barrio Chino de La Habana se consolidó como el más grande de América Latina, con teatros, periódicos, asociaciones y una intensa vida social. Aunque sufrió un período de decadencia, desde finales de los años 90 un proyecto de revitalización impulsado por el Grupo Promotor del Barrio Chino, con apoyo del Gobierno cubano y la República Popular China, logró rescatar tradiciones y restaurar edificios emblemáticos.
Hoy, el Barrio Chino constituye un símbolo de cubanía mestiza y puente cultural. Durante la celebración, la procesión liderada por la cabeza del dragón Pangu recorre las calles principales, acompañada por la danza del León que bendice negocios y por diablillos que interactúan con la multitud. Es un espectáculo de color, música y movimiento que atrae visitantes de todo el mundo.
Para Cuba, recibir al Caballo de Fuego en 2026 tiene un significado especial. El Caballo, símbolo de trabajo y progreso, unido al elemento Fuego, que purifica y transforma, refleja un deseo colectivo de impulso y renovación. Mientras millones en Asia celebran en familia, en La Habana se encenderá la imagen del fuego y el calor de la rumba como expresión de integración cultural.




