En un solemne acto al que asistieron los embajadores de Francia y de la República Federal de Alemania, los señores Patrice Pauli y Thomas Neisinger, respectivamente; el Historiador de la Ciudad de la Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler; embajadores de la comunidad europea en esta capital, así como importantes personalidades cubanas y extranjeras, quedó inaugurado, luego de una consiente y detallada renovación, el Obelisco, monumento de recordación a dos víctimas alemanas del conflicto franco-prusiano de 1870.




